El material que rellena las juntas entre piezas: protege de la humedad y cambia la lectura del revestimiento.
La lechada es el material que rellena las juntas entre cerámica, mármol o porcelánico. Completa visualmente la superficie y la protege de la humedad, la suciedad y el movimiento.

Para qué sirve
- Protección: sella frente al agua, la humedad y el moho.
- Estética: cierra las juntas y unifica el revestimiento.
- Durabilidad: absorbe pequeños movimientos y reduce roturas.
Tipos
- Cementosa: la más común y económica.
- Epoxi: máxima resistencia al agua, químicos y manchas.
- Silicona: flexible, para esquinas y encuentros móviles.
- Junta fina: grano fino para juntas estrechas.
Aplicación
- Limpiar la junta de polvo y restos de mortero.
- Amasar con agua en la proporción indicada y dejar reposar.
- Presionar con llana de goma en diagonal.
- Retirar el exceso con esponja húmeda.
- Pulir con paño seco tras el curado.
El color cambia la sala
Una lechada del mismo tono unifica y agranda; una más oscura resalta el despiece. En suelos convienen tonos medios y en baños, grises.
A tener en cuenta
- El ancho de junta depende del formato de la pieza.
- En zonas húmedas, sellar la lechada cementosa.
- No lavar la superficie antes del curado.



